Perforaciones septales

Dr. Isam Alobid (experto en cierre de perforaciones septales) 

Las condiciones que causan la disrupción bilateral adyacente del mucopericondrio septal resultan frecuentemente en una necrosis del cartílago subyacente y en perforaciones septales. Las causas más frecuentes son: traumatismo (cirugía septal, hábito digito-nasal inapropiado, contusiones faciales y cuerpos extraños nasales), sarcoidosis, granulomatosis de Wegener y tuberculosis, lupus eritematoso sistémico, tumores y exposición a tóxicos (Figura 1).

Las perforaciones posteriores pequeñas tienden a ser asintomáticas. Los síntomas más frecuente son: congestión y obstrucción nasal, formación repetida de costras, epistaxis recurrente, hiposmia, cacosmia, respiración silbante, cefaleas, y deformidad del perfil nasal en las perforaciones anteriores con pérdida del apoyo dorsal.

El tratamiento de tales perforaciones es todavía un reto quirúrgico que incluye no sólo cerrar el defecto, sino también la restaurar el flujo aéreo laminar y con ello la función nasal normal. No existe ninguna técnica uniforme válida para cerrar todas las perforaciones. Sin embargo, las reparaciones que en las publicaciones se informan como exitosas incluyen, por lo general, colgajos muco-pericondrios e injertos interposicionales de cartílago o de tejido conectivo. Se han publicado diferentes técnicas para la reconstrucción septal como por ejemplo: colgajos unilaterales o bilaterales por avance o rotación, injertos libres, colgajo de cornete inferior, colgajo de vestíbulo bucal, colgajos de avance endonasales y colgajos frontales para el cierre de defectos especialmente grandes (Figura 2)(Figura 3) (Video Clip 1) (Video Clip 2) (Video Clip 3) (Video Clip 4) (Video Clip 5).

Recientemente los colgajos pediculados septales y de la pared nasal lateral se han utilizado con buenos resultados para el cierre de las perforaciones grandes (Figura 4) (Video Clip 6) (Video Clip 7).

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