Orbitopatías tiroideas

La orbitopatia tiroidea es la primera causa de patología orbitaria. Es conocida también con el nombre de oftalmopatia de Graves por su asociación con la enfermedad de Graves, considerándose la manifestación extratiroidea más frecuente de esta enfermedad. La orbitopatía tiroidea es una enfermedad inflamatoria orbitaria con un posible origen autoinmune y que suele asociarse a trastornos metabólicos de la glándula tiroidea. Su presentación clínica es muy variada y puede causar alteraciones significativas de la visión y de la arquitectura orbitaria, lo que se traduce en una disminución importante de la calidad de vida de los pacientes y muchas veces provoca una severa afectación de la personalidad. Fisiopatológicamente su mecanismo sigue siendo incierto, pero se cree que existe un autoantígeno común entre la glándula tiroides y los fibroblastos preadipociticos de la órbita. Afecta mayormente a mujeres y está negativamente influenciada por factores como el tabaquismo, la edad, el sexo y la raza. Los síntomas más frecuentes son la retracción palmeral, exoftalmos, restricción de la motilidad, Afectación de la glándula lagrimal, Cambios en la superficie ocular y alteraciones del nervio óptico.

La ultrasonografía, TC y RMN revelan las estructuras anatómicas de la órbita a través del análisis de las diferentes densidades de los tejidos orbitarios. Los pacientes con orbitopatia activa deberán ser tratados con medicación antiinflamatoria (esteroides), radioterapia o inmunosupresores. Los pacientes con orbitopatía no activa deberán ser tratados quirúrgicamente con descompresión orbitaria especialmente endoscópica.