Tumor rinosinusal maligno

Los tumores rinosinusales no son muy frecuentes; los malignos constituyen del 0,2 al 0,8% de la totalidad de los tumores y el 3% de los tumores de las vías aerodigestivas superiores. La distribución por sexos con un predominio masculino de 2 a 1. Estas lesiones son raras antes de los 35 años, pero habría una incidencia mayor de sarcomas y adenocarcinomas en los más jóvenes. El carcinoma espinocelular suele ocurrir en las décadas quinta a sexta de la vida. Se conoce la especial frecuencia de los carcinomas glandurales del etmoide en los trabajadores de la madera se requiere una prolongada exposición al polvo de madera. El 80-90% de los casos son tumores de estirpe epitelial de los cuales del 30 al 50% son carcinomas epidermoides que tienen preferencia topográfica por el seno maxilar. Entre el 10 y el 25% serían de adenocarcinomas con preferencia por el etmoides. Alrededor del 10 al 15% son carcinomas indiferenciados con localización preferente etmoidal, curso clínico particularmente agresivo y tasas de supervivencia muy bajas. Los carcinomas adenoide quísticos oscilan entre el 6 y el 8%. Los síntomas más frecuentes son: epistaxis, obstrucción nasal, rinorrea, neuralgias faciales, epifora y la dacriocistitis. Es imprescindible realizar siempre una biopsia para efectuar el diagnóstico diferencial tras la obtención de pruebas de imagen fiables y descartar lesiones vasculares (Figura 1). El tratamiento quirúrgico mediante cirugía endoscópica nasosinusal se debe valorar según la localización y la histología del tumor (Video Clip 1) (Video Clip 2) (Video Clip 3).