Cirugía endoscópica del saco lagrimal

Existen múltiples causas que pueden provocar dacriocistitis. La mayoría de ellas corresponde a la obstrucción el conducto nasolacrimal, lo que provoca estasia que predispone a la infección por sobrecrecimiento bacteriano. La dacriocistitis crónica es una ligera inflamación del saco lagrimal puede ser el único síntoma. Al presionar el saco puede producirse una regurgitación de pus a través del punto lagrimal. El saco puede acabar distendiéndose debido a la acumulación de secreciones y originar un gran mucocele.

La dacriocistorrinostomía (DCR) endoscópica permite restablecer una comunicación entre las vías lagrimales y la cavidad nasal por vía endonasal sin efectuar incisiones externas en la piel de la cara. En muchos casos se deja colocada una sonda en la vía lagrimal para intentar asegurar la permeabilidad del nuevo orificio. Dicha sonda se mantiene durante un tiempo muy variable, y se retirará dependiendo del criterio del cirujano y de la evolución del proceso cicatricial. La intervención se puede realizar bajo anestesia general o local, potenciada con sedación y analgesia, tras la intervención, se coloca pequeño taponamiento nasal durante un periodo de tiempo variable (Figura 1) (Figura 2) (Figura 3).